El Dr. Ronald Woodman es el primer peruano incorporado a la prestigiosa Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.
David Gavidia.
La República
06 de Mayo 2007
Todavía recuerda con satisfacción su primera vez. Y viene a su mente con la certeza de saber que, desde entonces, las circunstancias y su perseverancia lo llevarían a ser uno de los mas destacados hombres de ciencia en el Perú.

Ronald Woodman prefiere la vida apacible del hogar, pero es un deportista empedernido, viajero incontrolable y científico a tiempo completo. Es el primer peruano en ser incorporado a la exclusiva Academia de Ciencias de EEUU. (Foto. Yanina Patricio).
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A sus escasos doce años ya probaba las delicias de la vanidad y estas se reflejaban en el papel, junto a su nombre: Ronald Woodman Pollitt y el grado en curso: segundo de media, destacaba el primer 20 de su vida. Era en álgebra y desde entonces no paró hasta graduarse con honores en la Universidad Nacional de Ingeniería, obtener su Ph. D en Harvard, llegar a la NASA y convertirse en el primer científico peruano en ser admitido, a sus 73 años, en la Academia Nacional de Ciencias de EEUU.
"Tuve un buen comienzo", dice ahora, reposado en la tranquilidad de su hogar y observando unas viejas fotos en su moderna laptop.
Entonces, don Ronald Woodman se acaricia el cabello con sus delgados dedos, se toma la frente y por un momento calla, parece recordar aquellos años maravillosos en su natal Piura, cuando estudiaba en el colegio San Miguel.
"Pata en el pecho"
Junto a su esposa Gladys Denegri en uno de sus incontables viajes por el mundo. |
Ronald Woodman se graduó de ingeniero mecánico en la Universidad Nacional de ingeniería. Antes estudió en los colegios Sullana, San Miguel de Piura y San Miguel de Chosica. |
Allí apareció un episodio digno de recuerdo. "A mí me botaron de dos colegios (el Santa Rosa de Sullana y el de Chosica)".
–¿Qué pasó?
–Uno de los curas se molestó conmigo, estaba fuera de control y con una caña me quería golpear, entonces le cogí la caña, le puse la pata en el pecho y él cayó sentado. Cuando fui a confesarme (con el mismo cura) no me aceptó porque debería guardarse el secreto de confesión y no le podría decir al director. Me dijo, "fuera de acá, tú estas excomulgado... y me botaron".
Historias como esas hacen de Ronald Woodman, también presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú, un personaje de polendas. Aunque algunos de sus compañeros y amigos lo califiquen de ‘distraído’.
"Yo no soy distraído, soy abstraído", aclara. Y es que su poder de concentración hace que algunos lo malinterpreten. "Yo no puedo estar en dos o tres conversaciones a la vez", se defiende con una enorme sonrisa. En ese instante, los ojos azules, las canas plateadas y su look desaliñado y feliz se yerguen solos.
Pero haciendo hincapié en esto último, Woodman, no deja atrás las anécdotas.
"El único problema que he tenido por esa abstracción es que en la oscuridad me he puesto la camisa al revés y he salido así a la calle", cuenta.
–¿Y eso no es ser excéntrico?
–No, porque estoy más centrado que mucha gente en el sentido de valores.
De la vida
Ronald Francisco Woodman Pollitt nació en Piura en 1934. Su trayectoria y premios son innumerables. Y, aunque sabe que hacer ciencia en el Perú es muy dificil, él siempre prefirió su terruño.
En la NASA diseñó y construyó un equipo para rastrear satélites artificiales.. |
"Si me quedo en el Perú es porque tengo mi familia crecida, casas y gastos reducidos. Ya no tengo ambición de un salario competitivo, pero en mi centro de trabajo (en el IGP) me entretengo y estoy muy contento en el Perú", dice.
Claro, acepta que la ciencia en el Perú no tiene mucha cabida, sabe que el Congreso hace poco y que no hay una adecuada política de Estado. Ante ello, asegura que el crecimiento y el desarrollo son difíciles.
"Los gobernantes siguen pensando en que la riqueza del país está en el oro o en la anchoveta, y no se preocupan por el conocimiento, solo con esta virtud países como Taiwán, Israel, Japón, lograron desarrollar", dijo con la autoridad de ser uno de los más grandes científicos del mundo. ¿Exageramos? No. Un ejemplo, en 1999 obtuvo el premio Appleton, que es entregado a científicos distinguidos en el campo de la física ionosférica por el consejo de la Royal Society of London, y fue el primer científico de un país en desarrollo en obtener tal galardón.
Deporte y aventura
Cuenta Ronald Woodman que nunca ha disputado carrera alguna con su hermano Arturo, el presidente del IPD. "Quizás una vez en velero", dice recordando uno de los tantos viajes en esta nave en algunos casos recorriendo el Caribe.
Pero no solo es un hombre de vela, don Ronald practica el windsurf, el sky, las carreras en autos 4x4 y el canotaje. También gusta del box y alguna vez practicó fútbol.
Justamente, en uno de aquellos veranos deportivos en La Herradura conoció a su esposa Gladys Denegri con quien tiene seis hijos, todos profesionales, cinco de ellos en el extranjero y una en nuestro país.
Allí entonces aparecen las fotos, en todas, el titular del IGP aparece con la sonrisa en los labios: en su visita a Grecia, su trabajo en Japón, sus estudios en EEUU, los proyectos en la Antártida, sus viajes semanales a Paracas donde practica el windsurf y las fiestas en la casa de Chosica con todo el clan Woodman que ahora bordea los seiscientos.
Un recorrido en su doble tracción basta para olvidar la ionósfera.
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Entonces, don Ronald se detiene, posa para la foto y nos invita a ingresar a su estudio. Todo yace desordenado. Libros por aquí, premios por allá: "Ya no quiero arreglar todo esto", dice y luego explica por qué: "Ya no me da el tiempo, prefiero vivir más", comenta.
Y es cierto, aquella biblioteca es un mundo, su mundo, el mundo de la ciencia.
Datos
NACIÓ. El 22 de abril de 1934 en Piura. Tiene 73 años.
TRAYECTORIA. Es físico de profesión. Ha trabajado en la Estación de Rastreo y Telemetría de Ancón en 1959. Uno de sus aportes fue a través del observatorio de Jicamarca, donde se estudia y mide magnitudes propias del comportamiento de la tierra. Él desarrolló una completa teoría sobre la dispersión incoherente.
PREMIOS. El premio nacional Cosapi en 1993, el Appleton en 1999, entre otros
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